martes, 27 de septiembre de 2016

Secretos para ser feliz



Un sabio, al ver la sencillez y la pureza de una niña, le dijo: A ti te enseñaré los secretos para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención.

Mis secretos los tengo guardados en dos cofres, y éstos son: mi mente y mi corazón, y consisten en una serie de pasos que deberás seguir a lo largo de tu vida.

El primer paso, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.

El segundo paso, es que debes quererte a ti mismo y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: Yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer.

El tercer paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres. Es decir, si piensas que eres inteligente actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas.

El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es. Ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.

El quinto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te deja ser feliz; deja que las leyes hagan justicia, y tú perdona y olvida.

El sexto paso, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen. Recuerda que mañana te quitarán algo de más valor.

El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie. Todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.

Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfadores y que de esta manera, puedan ser felices.

¡Aplica estos pasos y verás que fácil es marcar la diferencia y ser feliz!

No subestimes el poder de tus acciones; con un pequeño gesto puedes cambiar la vida de otra persona para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Esta mañana




Esta mañana
enderezo mi espalda,
abro mi rostro,
respiro la aurora,
escojo la vida.

Esta mañana
acojo mis golpes,
acallo mis límites,
disuelvo mis miedos,
escojo la vida.

Esta mañana
miro a los ojos,
abrazo una espalda,
doy mi palabra,
escojo la vida.

Esta mañana
remanso la paz,
alimento el futuro,
comparto alegría,
escojo la vida.

Esta mañana
te busco en la muerte,
te alzo del fango,
te cargo, tan frágil.
Escojo la vida.

Esta mañana
te escucho en silencio,
te dejo llenarme,
te sigo de cerca.
Escojo la vida.


Benjamín G. Buelta, sj

jueves, 15 de septiembre de 2016

El Puente - Hélder Pessoa Câmara



Para librarte de ti mismo,
lanza un puente
más allá del abismo de la soledad
que tu egoísmo ha creado.
Intenta ver mas allá de ti mismo.
Intenta escuchar a algún otro,
y sobre todo
prueba en esforzarte por amar
en vez de amarte a ti solo...
Si quieres ser,
perdona que te lo diga,
tienes que librarte ante todo
del exceso de poseer
que tanto te llena,
de pies a cabeza.

 Hélder Pessoa Câmara     

jueves, 8 de septiembre de 2016

El Amor -George Herbert



El Amor me acogió; y mi alma retrocedió,
Culpable de polvo y de pecado.
Pero el Amor clarividente, viéndome dudar
Desde el momento en el que entré,
Se acercó a mí, preguntando dulcemente
Si necesitaba algo.

“Un invitado", contesté, "digno de estar aquí"
El Amor respondió : “Tú lo serás”
¿Yo, el malo, el ingrato? ¡Ah!, mi amado,
No te pude mirar.
El Amor me cogió de la mano y me respondió sonriendo:
“¿Quién ha hecho esos ojos sino Yo?”

"Es verdad, Señor, pero yo los he manchado.
Que mi vergüenza me lleve donde merezco."
"Y no sabes", preguntó el Amor, ¿quién ha cargado con las culpas?"
Mi amado, entonces serviré.
"Siéntate", dice el Amor, "y saborea mi carne"
Entonces me senté y comí.

Poema místico de George Herbert (1593-1632)


miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡Exulta!



Si tienes mil razones para vivir,
si has dejado de sentirte solo,
si te despiertas con ganas de cantar,
si todo te habla
–desde las piedras del camino
a las estrellas del cielo,
desde las luciérnagas que se arrastran
a los peces, señores del mar–,
si oyes los vientos
y escuchas el silencio,
¡exulta!
El amor camina contigo,
es tu compañero,
es tu hermano...

Helder Câmara



lunes, 5 de septiembre de 2016

Lo que debes amar - José Marti

Imagen: http://intographics.gr/Retouching


Lo que debes amar


Debes amar la arcilla que va en tus manos.
Debes amar tu arena hasta la locura.
Y si no, no la emprendas que será en vano.
Sólo el amor alumbra lo que perdura,
sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos.
Debes amar la hora que nunca brilla.
Y si no, no pretendas tocar los yertos.
Sólo el amor engendra la maravilla,
sólo el amor consigue encender lo muerto.


José Marti




domingo, 4 de septiembre de 2016

Frase célebre de Santa Teresa de Calcuta


Cuando tenga hambre - Santa Teresa de Calcuta



Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida,
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua,
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesite consuelo,
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro,
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado,
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos,
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien,
Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos,
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión,
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender,
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos,
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

Santa Teresa de Calcuta



viernes, 2 de septiembre de 2016

Que sepa ser un buen viejo


Señor, que has dividido la vida del hombre en etapas y que has hecho la vejez; no permitas que yo me convierta en uno de esos viejos gruñones, siempre dispuestos a denigrar, a protestar, a gruñir, a refunfuñar, que se entristecen a sí mismos y resultan insoportables a los demás.
Consérvame la sonrisa y la risa aunque muestre mi boca  desdentada o mis dientes postizos.

Consérvame el sentido del humor, que sabe poner las cosas, las personas -y a mí mismo- en su justo lugar, que nos permite reírnos de nuestros propios males y transformar nuestras penas en objeto de simpáticas bromas.

Haz de mí, Señor, un viejo sonriente, que no pudiendo ya dar grandes cosas a mis hermanos, les dé, al menos, un poco de alegría. 

Señor, que has plantado en mi pecho un corazón de carne para amar y ser amado, un corazón semejante al Corazón traspasado de tu Hijo, no permitas que me convierta en un viejo egoísta, acurrucado y encapsulado sobre mí pequeño yo, encerrado en mis limitaciones como entre cuatro paredes, azarado continuamente por el temor de lo que me falta, de lo que me puede faltar y de las corrientes de aire.


Consérvame un corazón abierto, y unas manos dispuestas a apretar otras manos y a abrirse para dar.

viernes, 26 de agosto de 2016

No se trata de



No se trata de ¿cómo murió? sino de ¿cómo vivió?
No se trata de ¿cuánto ganó? sino de ¿cuánto dio?
Estas son las unidades para medir el valor
de todos los seres humanos, y no su nacimiento.

No se trata de ¿tuvo dinero? sino de ¿tuvo corazón?
¿Tuvo siempre una palabra amable, una sonrisa?
¿Supo siempre enjugar una lágrima?
¿Estuvo al lado del que le necesitó?

No importa cuál fue su templo, ni cuál fue su credo.
Lo que importa es si ayudó a los necesitados.
No importan los elogios que, al morir, le hizo la prensa.
Lo que importa es cuántos lloraron su muerte.


Anónimo

lunes, 22 de agosto de 2016

No quiero - Ángela Figuera Aymerich



No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la risa
ni se alquile el aliento.

No quiero
que el trigo se queme
y el pan se escatime.

No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.

No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.

No quiero
que el labriego trabaje sin agua,
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.

No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.

No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en aire se agiten banderas,
que en los trajes se pongan señales.

No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles,
que jamás se fabriquen fusiles.

No quiero
que me manden Fulano y Mengano
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.

No quiero
amar en secreto,
llorar en secreto,
cantar en secreto.

No quiero
que me tapen la boca
cuando digo no quiero.

Ángela Figuera Aymerich
(Escritora española 1902-1984)